Esta obra continúa la serie “Especies Vagabundas” y se concibe como una intervención artística (pintura, dibujo y escultura) en la que lo narrativo y lo plástico se articulan para proponer una reflexión sobre la complejidad de las relaciones, los cambios, las migraciones y las interacciones en la naturaleza.
Las obras configuran un imaginario basado en la observación de las trayectorias de vuelo de las especies: sus cambios de rumbo, su dispersión y su divagación; en definitiva, su destino incierto, condicionado por circunstancias climáticas, ambientales o azarosas.
El conjunto de piezas representa un territorio en sí mismo, un espacio que evoca ese “tercer paisaje” (Gilles Clément), donde la vida se abre camino al margen de los intereses humanos.
Cada obra actúa como un fragmento de una cartografía invisible e imaginaria, trazada por las especies vagabundas en su desplazamiento silencioso.