"Algunas cosas que vuelan por el mundo" consiste en una serie de pinturas y dibujos, entendidos como una instalación dentro del espacio expositivo, que pretende poner en escena el tiempo en suspensión. Los actores que intervienen son trozos de naturaleza; la escenografía y los intérpretes se confunden para acentuar el momento vivido, el ser humano es sólo un espectador que halla consuelo en las formas representadas, en los sonidos del silencio y en el recuerdo del instante vivido. El objetivo es hacer una reflexión sobre cómo la naturaleza avanza y vuelve a ocupar su lugar cuando el ritmo de vida de los humanos se detiene. La aceleración de nuestra mirada nos ha hecho olvidar la importancia que tiene la contemplación para nuestro desarrollo personal y la toma de conciencia de nuestro lugar en el mundo como integrantes de un todo y no como destructores del ecosistema. La dinámica de vuelo y movimiento en la naturaleza refleja los cambios que configuran los ciclos vitales. En esta línea de pensamiento, parto de la pintura y el dibujo para reivindicar el proceso de creación artística no como un mero artificio humano, una mas de tantas actividades sin sentido que saturan nuestro apretado horario, sino como una corriente propia, atemporal, un caudal inmerso en el devenir del cosmos, como la hoja que cae, el ave que migra o la marea que renueva una costa cada día.