Las obras de Idaira del Castillo nacen de la cotidianidad. La artista toma fotografías de su día a día, para más tarde trasladarlos al soporte pictórico.

San Ero, nombre que da título a la serie, es una fiesta que se hace en honor al Santo Ero, el santo de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. Se le saca en procesión hasta el patio del edificio de Bellas Artes a finales de junio, cuando hace buen tiempo. Durante la celebración, Idaira del Castillo realizó un reportaje fotográfico de todo lo que pasaba a su alrededor. Le interesaba mucho el desarrollo de los personajes de la fiesta, muchos de ellos compañeros y vecinos de Pontevedra. Era una fiesta de despedida, el final de una era muy bonita para ella. También es una fiesta para celebrar la vida. Cuando la artista hizo las fotos, no sabía que iba posteriormente iba a crear esta serie, la idea surgió después. Sin embargo, ella sentía que tenía que hacer esas fotografías para atrapar ese momento. En palabras de la artista: "si pudiera, la tendría guardada en una puerta secreta y volvería a ese patio de vez en cuando, a estar en esa fiesta."

Las creaciones de Idaira del Castillo son de técnica mixta, ya que ella misma crea sus pinturas con pigmentos naturales, pero también se sirve de rotuladores, lápices e incluso laca de uñas para finalizarlas. A menudo utiliza materiales reciclados para crear sus obras. Los retales, las sábanas y los trozos de tejido, en esta ocasión, están cosidos a trozos de fieltro de colores, que forman collages, posteriormente pintados.