La obra de Danny Rolph nace de las imágenes de sus propios recuerdos, imágenes que representan lugares y momentos que han permanecido en su memoria a lo largo de los años. Mediante los colores y la composición, la abstracción le permite mostrar su propia percepción de lo vivido. En el proceso de traspasar dichas imágenes al soporte pictórico, el artista reflexiona sobre cómo la mente condiciona las experiencias, transformando los hechos en vivencias subjetivas y profundamente personales.

Esta obra forma parte de la exposición individual "Marenostrum" de Danny Rolph en Kaplan Gallery, en junio de 2024.