Las imágenes de las obras de Idaira del Castillo nacen de su vida diaria. La artista toma fotografías de su cotidianidad, para más tarde trasladarlos al soporte pictórico.

En la obra "La rubia", la artista representa a una gata del vecindario donde viven sus padres. La gata, que siempre persigue a su padre cuando sale a pasear, está representada en gran formato, con colores vivos y matizados, que otorgan a la obra carácter y expresividad.

Idaira del Castillo utiliza materiales reciclados para crear sus obras. Los retales, las sábanas y los trozos de tejido que ella misma cose y que, a menudo, le permiten crear obras de gran formato, forman collages que posteriormente pinta. Las creaciones de Idaira del Castillo son de técnica mixta, ya que ella misma crea sus pinturas con pigmentos naturales, pero también se sirve de rotuladores, lápices e incluso laca de uñas para finalizar sus obras.