Estas propuestas surgen a raíz de las recientes visitas del artista a diferentes instituciones y yacimientos arqueológicos, entre ellos el Museu Puig des Molins (Ibiza), el Museo Arqueológico Nacional (Madrid) y el Parco Nazionale delle Incisioni Rupestri di Naquane, en el Valle Camonica (Italia). Estos lugares le han permitido estudiar y contextualizar elementos y representaciones de profundo valor simbólico, que posteriormente se incorporan a su investigación artística.

En los últimos años, la arqueología y el estudio de las culturas primitivas han adquirido un papel especialmente relevante en su obra. Su práctica reivindica los valores de la ancestralidad, lo primitivo y los procesos artesanales, estableciendo un contraste con los imaginarios digitales y la llamada tecnobarbarie contemporánea.