"Esta antigua ciudad, habitada por primera vez por los íberos, sirvió de inspiración para este cuadro. Recuerdo haberla visitado una sola vez a finales de los años setenta con mi familia. Recuerdo todas las banderas rojas y amarillas, especialmente el escudo de Girona, que tiene una calidad pictórica muy particular. ¿Quizás se celebraba alguna fiesta en aquella época? Recuerdo que ondeaban muchas banderas, y me hice eco de ello en la forma amarilla que ondea en la parte superior del lienzo. Algunos cuadros se inspiran en la luz o en la arquitectura del lugar; éste, en cambio, está definitivamente influenciado por los colores que encontré."
La obra de Danny Rolph nace de las imágenes de sus propios recuerdos, imágenes que representan lugares y momentos que han permanecido en su memoria a lo largo de los años. Mediante los colores y la composición, la abstracción le permite mostrar su propia percepción de lo vivido. En el proceso de traspasar dichas imágenes al soporte pictórico, el artista reflexiona sobre cómo la mente condiciona las experiencias, transformando los hechos en vivencias subjetivas y profundamente personales.
Esta obra forma parte de la exposición individual "Marenostrum" de Danny Rolph en Kaplan Gallery, en junio de 2024.