"Este cuadro surgió de estar sentado en una playa cretense mirando al Mediterráneo con mi familia el año pasado. A medida que el día se iba apagando, observé cómo la luz se desvanecía, el color desaparecía y emergían todas las siluetas. Observé cómo la intensa luz de la luna entre los árboles de la playa se hacía más intensa a medida que nos rodeaba la brisa fresca. La franja horizontal que atraviesa el centro es del morado más intenso antes de llegar al negro. Un lugar especial vivido con gente especial."
La obra de Danny Rolph nace de las imágenes de sus propios recuerdos, imágenes que representan lugares y momentos que han permanecido en su memoria a lo largo de los años. Mediante los colores y la composición, la abstracción le permite mostrar su propia percepción de lo vivido. En el proceso de traspasar dichas imágenes al soporte pictórico, el artista reflexiona sobre cómo la mente condiciona las experiencias, transformando los hechos en vivencias subjetivas y profundamente personales.
Esta obra forma parte de la exposición individual "Marenostrum" de Danny Rolph en Kaplan Gallery, en junio de 2024.