Semblanzas

Mayo 2019

La exposición está compuesta por obras de diferentes disciplinas: fotografía (Diana Coca, Abraham Calero, Rossy de Palma, Martínez-Bueno, José Barrionuevo, Kyungwoo Chun) pintura (Aggtelek, Ignacio Burgos, Santiago Palenzuela, Kepa Garraza) instalación de neón (Enrique Baeza) e infografía, (Alona Vinç).

El retrato es tomado en esta exposición como nota biográfica del artista que, por comparación y como conjunto de características psicológicas y físicas contextualizadas en un momento determinado, nos describe y construye el panorama de lo que entendemos hoy por identidad y el papel que juega en la formación de la una comunidad. Cada una de las perspectivas con las que realizan las descripciones, son piezas de un lego que con el que construimos nuestra realidad objetiva.

Muchas de las piezas que componen la exposición son autorretratos. En el caso Diana Coca y Rossy de Palma, ellas hacen de intérpretes protagonistas de sus fotografías. Las artistas están presentes pero no visibles, invisibles o fragmentadas. Camufladas en la naturaleza o en el paisaje urbano, una extraña presencia hace evidente su fuerte personalidad. La mascarada acentúa un punto de vista femenino, nos hace reflexionar no solo sobre el género, sino que nos dibuja un mapa de político, antropológicoy estético de la idiosincrasia de nuestra sociedad. En otros casos como el de Kyungwoo Chun y Kepa Garraza, el artista esta visible hasta la saciedad. Chun, mediante la representación de su linaje familiar, en el que la colección de mil (Chun significa miles) fotografías de personas con su mismo
apellido, representan la importancia de la herencia cultural, y del recorrido genealógico para la construcción de una identidad. Kepa Garraza por el
contrario, se hace presente mediante la impostura. El artista nos lleva en un viaje espacio temporal con sus pinturas hiperrealistas al óleo, donde aparece él retratado como un artista imaginario llamado Kepa Garraza (su alter ego) que nunca ha existido pero que ha vivido y se ha dejado retratar como personaje/artista famoso, con personajes famosos del mundo del arte y de la cultura desde finales de los 80. La intención de Garraza a la hora de elaborar esta parodia es, la de generar un discurso acerca de la percepción contemporánea del concepto de mito, y como esta percepción altera y transforma nuestra forma de ver la realidad y la manera que tenemos de comunicarnos socialmente.
Otra obra que demuestra que muchas veces, el hábito si hace al monje, es la fotografía de un guerrero Mau Mau de José Barrionuevo. Un hombre que en su día fue parte de los sanguinarios guerreros, se deja retratar solo con su máscara puesta, con la que se transforma en el personaje temido por todos, y el disfraz se vuelve poderoso.
Al contrario de lo que dicen, muchas veces las palabras valen más que las imágenes. Los Name Paintings de Aggtelek, son lienzos de gran tamaño, con los nombres de genios como George Baselitz o Pablo Picasso, escritos en mayúsculas con pintura de colores flúor. Estas pinturas nos abocan a preguntarnos y reflexionar: ¿Basta un nombre para describir a la persona? ¿Basta el nombre de la persona para tener una obra de arte de la misma? Los Aggtelek sostienen con esta colección, que el nombre ha sobrepasado al contenido. Enrique Baeza usa también la escritura, en sus Word Portraits, evidenciando que las palabras también pueden ser muy visuales. Baeza reivindica una comunicación íntima para salvar las relaciones personales en una sociedad líquida donde se han sustituido las conversaciones cara a cara por las comunicaciones digitales. Mediante dos o tres palabras, describe poéticamente a las personas que retrata.
Por otra parte, Ignacio Burgos en sus obras Heads, donde la forma queda en un plano poco definido, en el que el entorno y el fondo, son una amalgama que reflejan la identidad líquida y mutable, del yo actual. De la misma manera, Santiago Palenzuela con sus retratos deconstruidos y Alona Vinç con su infografía Restistencia, un busto 3d da vueltas y se deshace en burbujas poco a poco. Las pequeñas partes en las que se descomponen los personajes, conforman un ser superior lleno de incertezas, y confrontaciones, que impiden la construcción de la individualidad.
Por último, dos artistas describen, sin ni siquiera nombrar ni visualizar a las personas, numerosos aspectos de las diferentes personalidades que podemos encontrar. La colección After Shooting de Martínez-Bueno, en el que el artista hace un recorrido por los estudios de fotografía marroquís, donde la gente posa delante de una foto de su lugar ideal. Abraham Calero, con su colección Olvidados, rinde homenaje a los objetos que en su momento fueron importantes, para remarcar la importancia del tiempo y de la memoria en nuestro mapa vital. Los decorados y los objetos que nos rodean actúan en cierta manera de máscara; una máscara que delata la verdadera naturaleza de quien la viste.

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