Europa es nuestro Jardín
"Nosotros crecimos en el desierto rodeados de arbustos espinosos y cactáceas.
Nosotros no fuimos al desierto a que el diablo nos tentara: nosotros queríamos pecar; nosotros soñamos con un jardín.
Había tanto por experimentar que el árbol del conocimiento se nos hizo bosque.
Luis fue a investigar, fue al futuro a mirar con ojos de visionario y místico y, siguiendo el legado de los pintores europeos que habían documentado en el pasado el paisaje de América Latina, registró la catástrofe: la colisión del progreso técnico con la naturaleza, las ruinas de la arquitectura en el paisaje postapocalíptico, la yuxtaposición de la ilusión óptica y la percepción distorsionada de lo real. Suele decirse que los europeos nos cambiaron el oro por espejitos, pero es un error de traducción: lo que nos dieron fue espejismos.
Querían que nos creyéramos el cuento de que Europa era el jardín del Edén, cuando fue el lugar en el que perdimos la unidad y en el que la naturaleza se volvió una proyección engañosa.
Y ahí estaba Luis para pintarlo: el jardín era una burbuja, un reflejo brumoso y fragmentado; porque nosotros crecimos en el desierto, ¡somos expertos en espejismos!"
Juan Pablo Villalobos
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