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Amarillo, negro y tres verdes

Carlos Maciá Kaplan Gallery
Mayo 2024

Presento para el nuevo espacio de Kaplan Projects una propuesta centrada en mi nueva serie AL . Trabajos que parten de una voluntad continuista respecto a mi trabajo precedente. Tratan de radicalizar y evidenciar algunas de las obsesiones que recorren toda mi obra. Me he fijado concretamente en mis intervenciones pictóricas de carácter más geométrico, en donde la línea es un elemento que invade y fagocita el espacio arquitectónico. Ahora convierto esas líneas bidimensionales en volúmenes tridimensionales, tratando pues de conferirles autonomía. También se entronca con mi serie anterior Markers. Si en esta generaba unos volúmenes sólidos, ahora AL, nos remite exclusivamente al contorno o perímetro de aquella.

Dibujar es para mí una prolongación del campo de las ideas. De alguna forma las ordena y da sentido. Pero no creo que sea una cuestión unidireccional, sino que más bien es un viaje de ida y vuelta. Esta serie se nos presenta como dibujo. Uso como línea unas pletinas de aluminio de gran longitud, que doblo y pliego generando unas estructuras que me rodean y se expanden por el espacio. No utilizo bocetos y por tanto no hago proyecciones. Estoy siempre atento a las irrupciones que se generan de forma accidental. Las acciones de plegado son por tanto dibujos irreparables y por tanto definitivos. Estamos ante una suerte de coreografía, a veces violenta, que suman acciones fruto de mi fuerza, peso, envergadura o estado de ánimo.

Las piezas nacieron con la voluntad de ser bucles cerrados, ahora y fruto a alguna rotura accidental de las soldaduras, se presentan ya piezas lineales sin comienzo ni final. Estos esqueletos surgieron en el suelo, más tarde se encaramaron a la pared y ahora se han suspendido del techo. En esta última disposición aparece el movimiento como una condición trascendente. Las piezas giran en función a su peso y forma gracias a las corrientes de aire. Este es un elemento nuevo en mi trabajo, y sinceramente dudo si adaptarme o rendirme a él.

El proceso de pintado se realiza por medio de una pintura poliéster en polvo, que se carga electrostáticamente y se proyecta mediante una pistola para depositarse de forma homogénea, y casi mágica, sobre toda la superficie. A continuación, se pasan a un horno a unos 200ºC lo que produce la polimerización de la pintura. La incorporación de estos procesos industriales a mi práctica artística es una de las constantes de mi trabajo. Se nos presenta pues un juego de contrarios entre materiales, procesos y acabados. Partimos de la perfección de la pletina de aluminio virgen, pasamos a la tensión y huella del doblado y terminamos con un proceso pictórico complejo y pulcro. Esta conjunción de contrastes es frecuente en mi obra y clave en esta serie.

Tal vez sea esta la serie formalmente más alejada de la pintura. Esto me produce ciertos sentimientos encontrados, puesto que por un lado esa distancia me incomoda, mientras que por otro soy consciente de que el trabajo a veces necesita su tiempo y espacio. Los procesos pueden derivar hacia algo que no esperabas, y debemos de atender a ello. La presencia formal de las estructuras es imponente, por lo que el reto de la serie consiste en conferirle a esos esqueletos una connotación pictórica. Tratar de dotarles en definitiva de una piel .

Para esta muestra he realizado en mi taller una réplica a escala 1:1 del espacio expositivo. He respetado en gran medida la disposición de las piezas en el lugar de trabajo. Su altura original o la distancia entre ellas, por ejemplo. Por este motivo presento algunas tal vez más agrupadas de lo requerido, y otras en cambio no. Cada vez soy más consciente que cada noche al cerrar el estudio las piezas cobran vida y se relacionan entre ellas. Fruto de esta revelación, y de la extrañeza que me produce, surge esta exposición.

Carlos Maciá

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[1] Abreviatura del símbolo químico aluminio.

[2] <<A propósito de superficie, ¿es exacto que usted ha escrito o dicho lo siguiente: Lo más profundo que hay en el hombre es la piel?
—Es cierto.
—¿Qué quería decir con eso?
—Es sencillísimo… Un día, sintiéndome irritado por esas palabras profundo y profundidad…>>.
Paul Valery. La idea fija. Ed. Visor. Madrid, 1988, p.40.

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